Por. Alice Ayón – @fashionbazaar.mx

COLMAR
Hay momentos del año que parecen escritos por un poeta y diciembre en Europa es uno de ellos. Las ciudades se
visten de luces doradas, los aromas de vino caliente y canela flotan en el aire y los mercados se transforman en pequeño
universos de encanto.
Viajar por Europa en esta temporada es como adentrarse en un cuento de hadas: La historia cobra vida, la nieve se vuelve
parte del paisaje y la nostalgia se convierte en el idioma universal.
En este recorrido descubriremos 3 destinos donde la Navidad no se celebra, sino que se vive con los cinco sentidos.
Francia
La magia medieval de
Alsacia y Estrasburgo

En la frontera con Alemania, la región de Alsacia parece suspendida en el tiempo. Casas de entramado de madera, calles empedradas y ventanas decoradas con guirnaldas crean un escenario que podría inspirar cualquier película navideña.
En Estrasburgo, el mercado de Navidad más antiguo de Europa ilumina la plaza de la catedral desde el siglo XVI.
Aquí, cada rincón huele a pan de jengibre y vino especiado, mientras los coros llenan el aire con villancicos franceses.
A pocos kilómetros, Colmar ofrece un espectáculo aún más íntimo e Instagrameable. Sus canales reflejan las luces de colores y sus fachadas parecen salidas de un sueño. Quien lo visita en diciembre entiende por qué se le llama “La joya navideña de Francia”.
Tips que te ayudarán muchísimo:
- Llega antes del atardecer para disfrutar cómo las luces se
encienden poco a poco. - Lleva calzado cómodo y cálido: Las calles son empedradas y
caminarás mucho. - Si eres friolento, una bufanda gruesa y guantes térmicos harán
toda la diferencia. - Reserva alojamiento con anticipación; Diciembre es la
temporada más demandada.
Alemania
El corazón de la tradición.
Si la Navidad tuviera una patria, muchos dirían que es Alemania. Aquí nacieron los famosos Christkindlmarkt,
los mercados que hoy se replican en todo el mundo.

En Nüremberg, el aroma del pan de especias y las salchichas asadas se mezcla con el sonido de los villancicos. En cada puesto, los artesanos ofrecen adornos de madera tallados a mano, esferas de vidrio y dulces tradicionales.
Pero también hay joyas menos conocidas, como Rothenburg ob der Tauber, un pueblo medieval perfectamente conservado que parece haber sido diseñado para una postal navideña. Su museo dedicado a la Navidad, abierto todo el año, confirma que para los alemanes esta festividad no es una fecha, sino un estado de ánimo.

Tips que te ayudarán muchísimo:
- Prueba el vino caliente (Glühwein) y acompáñalo con
galletas de jengibre. - No te limites al mercado principal; los barrios más
pequeños esconden tesoros. - Aprovecha los trenes regionales: conectan muchos
pueblos encantadores y son parte de la experiencia. - Si nieva, abrígate por capas ya que dentro de los
mercados hace calor.
Austria
El encanto imperial de
viena y Salzburgo

En Viena, las luces se reflejan en las fachadas de los palacios imperiales y el sonido de un vals acompaña el paseo por
el mercado frente al Ayuntamiento. Las tazas de chocolate caliente se disfrutan al ritmo de Mozart, mientras los carruajes
avanzan lentamente por calles nevadas.
En Salzburgo, la ciudad natal del compositor, la atmósfera es más íntima: el casco antiguo se llena de velas, coros
y aromas dulces. Rodeada por los Alpes, parece una estampa sacada de una tarjeta de Navidad.
Tips que te ayudarán muchísimo:
- Lleva un paraguas pequeño o gorro
impermeable: la nieve ligera es parte del
encanto. - Guarda espacio en tu maleta para los
adornos artesanales, ¡son irresistibles! - Si puedes, asiste a un concierto
navideño: la música en vivo le da un toque
mágico a la experiencia. - Dedica una noche solo a caminar sin
rumbo; Viena de noche brilla distinto.
La magia que nos devuelve la infancia
Viajar por Europa en esta temporada no es solo conocer lugares, sino
reencontrarse con una emoción. Cada mercado, cada calle iluminada y cada
canción nos recuerda que la Navidad es un momento para volver a mirar el
mundo con ojos de niño. Entre luces, nieve y melodías, uno entiende que en
Europa la Navidad no se imagina… ¡Se vive!
Y tú ¿Te animarías a descubrir este otro lado de Europa? Quizás sea el
momento de cambiar el verano por una bufanda, el calor por una taza de vino
caliente… Y dejar que la magia te encuentre caminando bajo la nieve.



