Salud Financiera: El bienestar que también se cuida


Por. Daniela Pérez Borges

Daniela Pérez Borges,
Founder de Wealth Academy,
Socia de Buhox Capital
y Buhox Wealth Management
y Profesora de Catedra del Tec de Mty
Contacto: dperezborges@gmail.com
Ig. @sra.directora

Durante mucho tiempo habiamos asociado el bienestar únicamente con la salud física o emocional. Sin embargo, existe un
pilar adicional que influye profundamente en nuestra calidad de vida y que, hasta hace poco, permanecía fuera de la conversación: la salud financiera. Nuestra relación con el dinero impacta cómo dormimos, cómo tomamos decisiones y cómo proyectamos nuestro futuro. No es casualidad que el estrés financiero sea una de las principales fuentes de ansiedad en mujeres mayores de 25 años, una etapa donde convergen crecimiento profesional, independencia, familia y nuevas responsabilidades.

El concepto de salud financiera comenzó a tomar relevancia cuando la economía dejó de analizar únicamente cifras y empezó a observar el comportamiento humano. La economista Esther Duflo, ganadora del Premio Nobel de Economía, ha señalado que “la economía trata, en última instancia, de mejorar la vida de las personas”. Esta afirmación es clave: el dinero no es un fin, sino una herramienta oun medio para vivir con mayor bienestar y dignidad.

Mujeres y dinero: una relación históricamente desigual
Hablar de salud financiera en mujeres implica reconocer una
realidad histórica. Durante siglos, las mujeres fueron excluidas
de la toma de decisiones económicas, del acceso al crédito, a la
propiedad y, en muchos países, incluso a una cuenta bancaria a su
nombre. El dinero fue visto como un tema ajeno o peligroso para las
mujeres.

La escritora y economista Marilyn Waring lo expresó asi:
“Lo que no se mide, no se valora”. El trabajo de las mujeres —
especialmente el cuidado del hogar y la familia— fue invisibilizado
económicamente, generando una desconexión profunda entre
mujeres y poder financiero.

Hoy, aunque hemos avanzado, esa herencia cultural sigue
influyendo. Las mujeres ganan menos en promedio, asumen más
tareas de cuidado y suelen postergar sus decisiones financieras
personales. Por eso, hablar de salud financiera no es solo hablar
de dinero, sino de autonomía, seguridad y equidad.
¿Qué es realmente la salud financiera?
La salud financiera no se mide solo por el saldo en una cuenta
bancaria. Se trata de cómo te sientes y cómo actúas frente al
dinero. Incluye:

  • Conciencia de ingresos y gastos.
  • Capacidad de ahorro, aunque sea gradual.
  • Manejo responsable del crédito y la deuda.
  • Protección ante imprevistos (red de apoyo y cash flow disponible)
  • Planeación a futuro. Queremos vivir mas de 85 años.
  • Tranquilidad emocional al pensar en dinero.
    La autora y también experta en finanzas personales Suze Orman
    lo resume así: “La verdadera riqueza es cuando el dinero deja de
    ser una fuente constante de preocupación”. Cuando tus finanzas
    están organizadas, el dinero se convierte en una herramienta de
    bienestar, no en una fuente de miedo.

El asesor financiero como el médico de cabecera del
dinero:
Así como acudimos a un médico para prevenir enfermedades,
contar con un asesor financiero cumple una función similar.
No se trata únicamente de invertir o ahorrar, sino de tener un acompañamiento profesional que entienda
tu contexto, tus riesgos y tus objetivos.

Warren Buffett afirma: “El riesgo proviene
de no saber lo que estás haciendo”.
Desde mi experiencia en finanzas y
riesgo crediticio, he visto cómo muchas
decisiones financieras equivocadas nacen
de la desinformación o del miedo. Un
asesor financiero actúa como un médico
de cabecera: te escucha, te explica y te
orienta, sin imponer decisiones.

Para las mujeres, este acompañamiento
es especialmente poderoso. Nos permite
pasar de la intuición a la estrategia, del
silencio a la claridad, y de la dependencia a
la autonomía financiera.
No dudes en buscarnos a mis socios o a
mi para una primera cita si crees que ya
estas lista o listo para mejorar tu salud
financiera.

Comenzar el año cuidando tus
finanzas (y tu paz):
El inicio del año es un momento ideal para
hacer un chequeo financiero personal. No
desde la culpa, sino desde la conciencia.

Aquí algunos tips clave:

  1. Haz un diagnóstico honesto.
    Revisa ingresos, gastos, deudas y ahorros.
    Como en la salud, no se puede mejorar lo
    que no se reconoce.
  2. Define metas con propósito.
    No se trata solo de ahorrar, sino de saber
    para qué: tranquilidad, libertad, proyectos
    propios.
  3. Crea un fondo de emergencia.
    De tres a seis meses de gastos pueden
    marcar la diferencia entre una crisis y
    una solución. Recuerda que el fondo
    de emergencia es diferente para cada
    persona.
  4. Revisa tu relación con el crédito.
    Entender tasas, plazos y riesgos es una
    forma de autocuidado financiero.
  5. Habla de dinero.
    La autora Brené Brown afirma: “La claridad
    es amabilidad”. Hablar de dinero contigo
    misma y con otros genera claridad y
    reduce ansiedad.
  6. Rodéate de asesoría profesional.
    Como decía la economista y autora
    Clara Coria, “la relación con el dinero
    refleja nuestra relación con el poder
    personal”. Buscar asesoría es un acto de
    responsabilidad, no de debilidad.

El dinero como herramienta de
bienestar femenino:
Sentirse plena y en paz con el dinero
no significa tener todo resuelto, sino
sentir que tienes control, información
y dirección. La salud financiera es un
proceso continuo, especialmente para
las mujeres, que estamos redefiniendo
nuestro lugar en la economía.
Cuidar tus finanzas es una forma profunda
de autocuidado. Es decirte a ti misma:
mi tranquilidad importa. Y cuando una
mujer fortalece su salud financiera, no
solo transforma su vida, también impacta
positivamente a su entorno y a las
generaciones futuras.
Este año, te invito a mirar tus finanzas
no como una carga, sino como una aliada
para vivir con mayor libertad, seguridad y
bienestar.

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